sábado, 22 de noviembre de 2008

PUREZA


Temblaba tu cuerpo cuál lirio azotado
Tu alma desnuda, dejó el temporal,
Llorosos tus ojos de tinte razgados
Marcaban un cuadro, trasuntando un mál.

Tus dedos pequeños ajados y tiesos
Tomaron mis manos robando el calor,
Dijeron tus labios, prestáme tus besos
Quisiera entre ellos, morirme de amor.

Tu talle pequeño jadeando de sexo
Ciño mi cintura de forma veloz,
Sentí tus orgasmos, bañando mi plexo
Espasmos de vida, vivimos los dos.

Bajaste tu rostro cuál una indecencia
Queriendo con ello ocultar tu rubor,
No sientas oprobio, viví tu afluencia
Jamás es pecado, si sientes amor.


PÉTER.