viernes, 20 de marzo de 2009

ROSA BLANCA


Boquita carnosa, tus labios de fuego
Arriman su llama y endulzan mi hiel,
No beses los míos, tán solo te ruego
Pués ellos contienen, alma de papel.

Perfuma tu aliento iguál qué una Rosa
Tu piel de canela me dá su sabor,
Incitas mi vida, te pones mimosa
Y entregas tu entraña, llena de primor.

Hormonas ansiosas recorren mi cuerpo
Y explotan contigo, cargadas de amor,
Tu flujo, mi esencia, quedan allí yertos
Y prendes entonces la luz del candor.

Mis manos temblando tomaron las tuyas
Quizás en un rezo, pedían perdón,
Miraste mis ojos calmaste mis dudas
Me diste tu llanto, y en él tu emoción.

No daña tu imágen el acto amoroso
Y si hay un castigo, pecamos los dos,
Tú, tierna y fragante, buscaste tu gozo
Y yó atrevido, me embebí de vos.


PÉTER.
peterbambi@gmail.com