
Tus ojos oscuros buscaron los mios
Morados tus labios, muy tenue tu voz,
La copa de vino encendió los brios
Y de esos vapores, bebimos los dos.
La verde gramilla, fué lecho y finura
De aquél nuestro ritmo danzando al amor,
Jadeos, suspiros, pasión, y locura
Llenaron la tarde de dulce candor.
Cubierta tu cara con negro cabello
Cerrados los ojos, sin querer mirar,
Grabando en tu mente instantes tan bellos
Donde la premisa, fué amar y gozar.
Gemías ansiosa, ausente del mundo
Mi talle oscilante te hacía compás,
¡ Abrázame fuerte, así yo me fundo !
..., dijiste en susurro, con fiebre voráz.
Cimbrea ondulante gentil tu figura
Dejando en mi carne, fragancia de flor,
Enciendes el alma con dulce ternura
Sabiendo qué prendes, con ello el fragor.
Tus senos erguidos, osados, y airosos
Tus labios preciosos, regalan su miel,
Engendran misterio, mostrándose hermosos
Tú cuerpo muchacha..., ¡ eriza mi piel !.
PÉTER.

