
Se abrieron tus labios cuál fruta madura
Dejando a los míos, beber esa miél,
Mi sangre excitada entró en la locura
Tomando tus manos, ingresé a tu piél.
Regalan mil sueños tus ojos de cielo
Tu negro cabello, me lleva al Edén,
Temblando tu cuerpo me entrega sin celo
La esencia sublime qué borra el desdén.
Gemías gozosa de amor en mis brazos
Tu talle pequeño, al mío se unió,
Febril tu cintura se trenzó cuál lazo
La luna curiosa, fingió qué no vió.
La noche fué lecho, el cielo testigo
Tu cuerpo bonito su forma le dió,
Tus ganas, mis ánsias, hallaron su abrigo
Así en ese fuego, ardimos los dos.
Dejaste pegado tu aroma a mi alma
Cuál NINFA divina qué irrádia su amor,
Tu esencia imborrable me roba la calma
Me deja su " musa ", bañada en candor.
PÉTER
peterbambi@gmail.com
