
Tus manos pequeñas, de dedos muy finos
Pulsaron las teclas de mi corazón,
Dejando en sus notas con mil bellos trinos
En jaula de oro, presa mi ilusión.
La tarde en penumbra, prendió nuestros bríos
Brindando en la copa pusimos fragor,
Tus labios sellaron, junto con los míos
Un pacto sublime y eterno de amor.
Vestimos la noche con mucha elegancia
Quedamos envueltos en un solo ardor,
Dejaste impregnada, toda tu fragancia
Regalé a tu cuerpo, de mí lo mejor.
Instantes tán bellos nos marcan el alma
Ternura, deseo, frescura, y candor,
Alquimia, belleza, tú paz, y mi calma
Formaron un cuadro, acorde a los dos.
PÉTER.










nico cuadro qué pinta dolor.
