
Gimiendo con miedo, quizás al pecado
Bajaste la vista mostrando un rubor,
Tomaste mi mano, dejaste de lado
Inviernos helados, ausentes de amor.
Cuál Lirio Morado dejaron tus labios
Su marca profunda, ardiente y tenaz,
Bebí tus deseos sin dejar agravios
Transité tu huella, con ánsia voráz.
Tu cara bonita cuál bella Azucena
Nublo mis principios, borrando mi honor,
Ceñi tu cintura formando una escena
Vibrante de logros, locura, y ardor.
Quemé mis pupilas mirando tus ojos
Ardía mi sangre, sintiendo el calor,
Temblaba tu talle sobre nuestro antojo
Dejamos en flujo, perfume de flor.
Tu cuerpo desnudo tentó mis instintos
Mi fiebre anhelante, tu carne buscó,
Fuimos solo uno sin fines distintos
En aquél Verano, qué Dios nos cedió.
Tu lacio cabello revuelto y ansioso
Cubriendo tu rostro, tapó tu pudor,
Dejaste tu entrega colmada de gozo
El día " Pequeña ", mostraba su albor.
Muchacha el Otoño se acerca afanoso
Abríle tu vida, viví su estación,
De mí Primavera mil ramos hermosos
¡ Bonitos los pongo, en tú corazón !.
PÉTER.
peterbambi@gmail.com






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nico cuadro qué pinta dolor.
