Te miré al salir del templo
Tu rebozo te cubría,
Mirando al Cristo de adentro
Juré, qué serías mía.
La Vírgen De La Lágrima
Guiño su ojo a mi intento,
Se cargó de fe mi alma
Y eso me puso contento.
Cuando seguí tras tus pasos
Te sentiste acosada,
Tuve miedo al fracaso
Y te dije.., ¡ no pasa nada !.
Comprendiste mi actitud
Y serenaste tu alma,
Te hablé de mi inquietud
Y encontré así la calma.
Mis ojos vieron tus labios
Como una fruta morada,
Quise libarlos sin agravios
Y quedaste anonadada.
La comisura perfecta
Formaba ideal armonía,
Dejé mi beso en tu fresa
Y la noche, se hizo día.
Multicolores reflejos
Bañaron los cuerpos nuestros,
La locura fue un espejo
Qué desplegó esos espectros.
Tus lágrimas virginales
Quedaron sobre mi hombro,
Las flores primaverales
No salían de su asombro.
Nuestras manos enlazadas
Tejieron mundos de sueños,
Mi corazón golpeteaba
¡ Y allí, me sentí tú dueño !.
PÉTER.




















